« Volver a Inicio

Definimos las investigaciones de aspecto financiero como todas aquellas gestiones que van dirigidas a la detección y descubrimiento de los bienes propios, tanto de una persona física como jurídica, para que dichas personas respondan y hagan frente a sus deudas contraídas con aquellos bienes que puedan ser objeto de embargo.

Esta investigación tiene una metodología operativa adaptada a cada caso. Desde la obtención de información antes del inicio de una nueva relación contractual con un nuevo cliente o proveedor a fin de evitar riesgos comerciales, hasta la búsqueda de pruebas y datos necesarios en caso de conflictos o problemas financieros que puedan dar lugar a una auditoría o en los tribunales.

La Ley de seguridad privada autoriza a los investigadores privados a investigar este tipo de información delicada cuando redacten los informes que las instituciones financieras pueden presentar como prueba en los procedimientos judiciales. Tanto la Agencia Española de Protección de Datos como el Tribunal Supremo o la Audiencia Nacional lo han refrendado en numerosas resoluciones.

El modus operandi de un detective privado es similar al de la policía, ya que el Ministerio del Interior les exige que guarden todos sus informes en su libro de archivo. Por ejemplo, en el caso que una entidad financiera contrate los servicios de estos profesionales podrá aportar este informe como prueba en las reclamaciones para la recuperación del crédito, de acuerdo con el artículo 265 de la Ley de enjuiciamiento civil.

Las pruebas financieras  proporcionadas por el investigador privado son completamente confidenciales.

« Volver a Inicio